Acerca del autor

Angel Soto nació en un hogar de no religiosos y poco creyentes, allí no hubo nunca ninguna relación con lo religioso o espiritual, ni una Biblia, ni un librito de fe, nada. Raro porque ya para cuando tenía alrededor de 8 años de edad cursaba la “catequesis” para realizar lo que en nuestros países se conoce como “la primera comunión”, meta que no se cumplió pues Angel abandonó esos estudios antes de concluir y al día de hoy no recuerda por qué. Se puede decir que aquel contacto fue de los primeros que tuvo con enseñanzas bíblicas (de las cuales no recuerda nada).

Pero esa separación del catolicismo no sería definitiva, Angel se encontró unos años después -en plena pubertad- formando parte del grupo de poesía coreada de la parroquia de su sector, de donde se trasladaban a otras iglesias a hacer presentaciones de este tipo. Pero a decir verdad no era un contacto religioso, espiritual o doctrinal, Angel -fascinado por las artes- apreciaba cualquier oportunidad con lo artístico, ya desde pequeño mostraba destrezas en el dibujo y pintura. Eran tiempos en los que comenzó a ver las grandes diferencias entre las religiones, pues los debates públicos, los predicadores callejeros, los grupos misioneros, las invitaciones a células, a grupos de oración, los escándalos de los líderes religiosos lo confundían cada vez más oscureciendo el camino a la verdad…Angel se olvida de todo eso y decide seguir su vida a su manera.

Y esos años transcurren así, sin preparación bíblica, sin visitar iglesias -salvo las visitas casuales y por compromiso así como una u otra participación en congregaciones protestantes-, sin amigos en la fe y con un millón de preguntas existenciales en su cabeza que nadie “aparentemente” podía contestar. Los contactos con La Escritura fueron muy escasos por dos razones: 1. No entendía nada, y 2. En aquel tiempo decían que el que leyera ese libro (La Biblia) quedaba “loco”…bueno, si era verdad o no lo mejor era evitar “por si las moscas”.

Desde la secundaria se fue preparando en todo lo relacionado a la carrera de publicidad y cuando llegó a la universidad se licenció en la misma, trabajó en ese rubro y posteriormente comenzó su propio proyecto publicitario que continúa al día de hoy.

A principios de la década pasada le comenzó un sorprendente deseo insaciable por aprender todo lo relacionado a Las Escrituras y a la fe, era extraño pero un día compró una Biblia y comenzó a escudriñar y aprender. A los pocos meses y después de reconocer a Jesús como Mesías ya se congregaba en una iglesia evangélica en la cual permaneció unos años y donde estudió su primera carrera teológica, paralelamente nutriendose de otras fuentes externas -pero bíblicas- a dicha denominación.

Rápidamente se da cuenta que doctrinalmente hablando las cosas dentro del cristianismo no marchan bien del todo y decide estudiar los orígenes y antecedentes del cristianismo llegando a la cuna de éste: el judaísmo, religión que lo seduce de una manera poderosa y sigue profundizando más de dicha cultura, religión, historia y fe. Allí estaban las bases y los antecedentes del movimiento que luego se formaría y llamarían cristianismo. De esa búsqueda, hace ya más de diez años y Angel continúa aprendiendo, descubriendo y complementando cada vez más su pensamiento y teología no sin dejar de analizar todas las variantes posibles que existen dentro del propio cristianismo. Navegando por todos los mares de dicha religión -tanto católica como protestante- se sigue dando cuenta que mientras más tiempo pasa más ignorante ha sido de las mismas por lo que no encuentra un punto final en cuando a estudio.

Debido a ello es imposible clasificar o ubicar a Angel dentro de una denominación o corriente en específico -lo que sorprende a mucha gente- pues cuando no te pueden enmarcar es como si no te pudieran definir. Entonces tiene libre voluntad de señalar las virtudes y defectos de cada denominación sin ningún lazo o compromiso, situación que lo a puesto a debatir doctrinalmente con sus líderes y feligreses. Considera el debate -constructivo- positivo pues aprende de todo y de todos (y le falta muchísimo). Está abierto siempre a revisar las doctrinas, dogmas y creencias a la luz de la verdad siempre y cuando hayan argumentos, ya que algunos intentan descalificar pero no pueden sustentar con argumentos sólidos lo que dicen y/o creen.

Angel está casado y tiene tres hermosos hijos. Pasa su tiempo entre su familia, dirigiendo dos empresas familiares, ocupándose del ministerio viviendo la fe, así como de sus estudios y crecimiento espiritual.

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