El Banquete de David, Partimiento del Pan y la Cena del Señor.

 Por angel soto

Estábamos casi llegando donde mi amigo se quedaría, habíamos compartido un clase que tomábamos juntos y le estaba dando un aventón. Conversando con mi amigo cristiano le pregunté acerca de la celebración de “La cena del Señor”. Mi duda era saber con qué frecuencia la celebraban en su congregación, de que forma¹ y por qué lo hacían. Éste me dijo que la celebraban “todos los domingos sin falta” tomando un poco de pan pita y jugo de uvas.

La justificación teológica es que primero: como esto es una práctica neo-testamentaria le aplicaba totalmente a la iglesia, segundo: el Señor Jesús mismo la celebró y ordenó continuar haciéndolo (Mateo 26:26-28), y tres: el mismo Pablo (apóstol a los gentiles y desarrollador de la iglesia) recurrentemente habla del partimiento del pan a la incipiente iglesia (Hechos 2:42). Bíblicamente -mi amigo que además es hijo del pastor de su iglesia- decía estos datos eran irrefutables.

Nuestra conversación, programada para algunos tres minutos –pues ya casi llegábamos a su destino- se extendió por espacio de algo más de una hora.

Al parecer, históricamente se han mezclado varios conceptos y se han vuelto uno.

El Banquete de David

La mayoría de creyentes no conocen de que trata ésta celebración judía. El “Banquete de David” (seudat David hamelej) o también conocido como “Melave Malka” (acompañar a la reina. En este caso la reina es el shabbat) es un rito tradicional judío que se realiza después del descanso sabático y consiste en disfrutar y compartir una comida importante, de hecho la más importante de la semana judía, el primer día de la semana inmediatamente después de la finalización del Shabbat.

Consiste en recordar una tradición del Rey David, quien estudiaba durante todo el día de reposo sabático a fin de no morir, ya que el rey tenía mucho temor en su vejez de morir y entonces como Dios prometía a los judíos que aquellos que estudiaran no morirían mientras lo hacían, David estudiaba la Torá sin pausa durante todo el día de reposo y para festejar un día más en su vida realizaba recién finalizado el día de reposo un “Banquete” en homenaje a la posibilidad de continuar con vida.

Esta cena, compuesta por pan, carne y vino por lo general no puede disfrutarse a plenitud pues las personas aun están satisfechas de la recién cena sabatina. Entonces los participantes terminan comiendo sólo algún bocado de pan.

El partimiento del pan

Como sabemos, la frase “partimiento del pan” no es un expresión exclusiva de los evangelios canónicos ni es una práctica neo-testamentaria, es una declaración Judía que era usada por todo Israel mucho antes del tiempo de Jesús. El partimiento del pan es mencionado por ejemplo en los registros que tenemos de los Esenios. Estos llevaban a cabo comidas en comunidad donde un líder espiritual oraba por el pan, después de esto él lo partía y cada persona recibía su porción.

El Partimiento del Pan se origina del Banquete de David, el cual continuó celebrándose a través de los años y de manera especial dentro de su propia descendencia. Es casi seguro que tanto Jesús como buen descendiente Davídico así como sus discípulos se reunieran a celebrarlo, la connotación de esta celebración a parte de la tradición misma era de mucha hermandad y comunión. Ya en los tiempos de Jesús y con la poca afluencia económica que se tenía los discípulos en ésta reunión no compartían comidas lujosas sino lo más común y asequible de la época: pan.

Representación del Partimiento del Pan

El simbolismo judío de compartir tu comida con alguien iba más allá de simplemente comer, era expresar confianza y distinción al compañero. Era de mucho gozo estar junto a los hermanos en la fe después de haber celebrado el reposo sabático que como sabemos para cualquier judío observante su deseo es que nunca termine.

Es menester recordar que el primer día de la semana para ellos inicia al atardecer del día sábado, justamente cuando se termina el Shabbat judío. Esto se sentía como una prolongación ligera de hermandad y fraternidad entre los creyentes que ya se experimentaba en el propio descanso sabático, a los cuales le placía continuar hasta el anochecer con los cánticos, oraciones, exhortaciones de la Escritura y por supuesto el tema de la esperanza mesiánica.

Fue así como en la medida que Jesús desapareció y sus seguidores fueron aumentando en número ésta celebración ya llamada “El partimiento del pan” se fue haciendo más popular entre los discípulos, añadiendo a esto la cantidad desbordada de creyentes gentiles que no acostumbraban a guardar el día de reposo judío se congregaban apenas terminaba el día de reposo para compartir con los hermanos judíos que conocían más el tema mesiánico, todo esto con más fuerza luego de la autorización de la entrada de los gentiles al movimiento con sólo guardar las leyes de Noé dictada por Jacobo en el primer concilio de Jerusalén (Hechos 15) en el año 50EC.

La Cena del Señor

La última cena pascual que compartió Jesús con sus discípulos fue la base para establecer lo que hoy se conoce como “Cena del Señor”. Como hemos comentado en ocasiones anteriores Jesús no establece ninguna novedad al celebrar la pascua judía, celebración que fue iniciada en el tiempo de Moisés cuando Dios libraba a Su pueblo de la esclavitud egipcia unos 1,400 años antes, si vemos alguna novedad en la celebración respecto a lo establecido en la Escritura se debe a adiciones que fueron realizadas por el rabino fariseo Hillel una generación antes de Jesús: La utilización de las copas, consumir vino, el orden y significado de las copas, etc. Que al final para Jesús y su discípulos no era nada nuevo.

Es decir, la celebración pascual que realizó Jesús con sus discípulos era la misma que simultáneamente se celebraba en casi todas los hogares judíos aquella noche, con los mismos elementos y la misma connotación. La diferencia eran todos aquellos simbolismos que Jesús atribuía al pan y al vino con su cuerpo y su sangre presagiando lo que ciertísimamente le iba a ocurrir.

Sacerdote católico eleva la hostia y el cáliz consagrados.

Luego que el cristianismo romano se apoderara de los textos judíos (como potencia que era) e incorporara a su fe y liturgia, se añaden otros elementos paganos como la adoración a Mitra así como el concepto de “comer la carne” y “beber la sangre”, rituales de sacrificios que ya otras culturas realizaban a sus deidades. Todo esto, en forma analógica llegó a formar la “Eucaristía” católica y más tarde después del protestantismo comienza a tomar el sentido de Cena del Señor o Mesa del Señor como algunos grupos le llaman. El Cristianismo Romano para diferenciarse de los judíos comienza a observar la Eucaristía como liturgia cada primer día de la semana, aprovechando que los discípulos se reunían en ese día para celebrar el partimiento del pan. Se mezcla la celebración del partimiento del pan con la cena pascual que Jesús tomó  y se justifica celebrarla el primer día de la semana ya que también Jesús había resucitado un primer día de la semana.

El partimiento del pan no es lo mismo que la Cena del Señor

Aquí tenemos que comenzar a diferenciar las cosas, como vimos el partimiento del pan tiene su origen en la celebración judía del Banquete de David que era celebrado cada primer día de la semana, la cena del señor viene de la celebración de la cena pascual judía que se estableció en el tiempo mosaico y está registrado en el libro de Éxodo capítulo 12.

La pascua judía desde siempre se ha celebrado una vez al año, no semanalmente o mensualmente o trimestralmente, etc. Otra diferencia a destacar es que el partimiento del pan se celebraba con pan leudado pero la Cena del Señor se celebraba con panes sin levadura, de hecho otro nombre que recibe la pascua es ese: fiesta de los panes sin levadura².

La primera vez que se menciona el “partimiento del pan” en el Nuevo Testamento es en Lucas 24:30,35. En este texto Jesús está a punto de comer una cena nocturna con dos discípulos después de su resurrección. Los textos dicen así:

Luego, estando con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio

Los dos, por su parte, contaron lo que les había sucedido en el camino, y cómo habían reconocido a Jesús cuando partió el pan.

Aquí es claro que al celebrar el partimiento del pan no se celebraba la Cena del Señor. No hay mención del vino³. El texto muestra sencillamente la cena nocturna con partimiento del pan. Jesús seguía la costumbre Judía de orar por bendición seguido del partimiento del pan para distribuirlo a los que comerían y eran de su círculo. Este partimiento del pan también sigue exactamente la práctica entre los Esenios que comentamos anteriormente.

El pan sin levadura de Pascua fue el que se convirtió en el emblema de la carne y cuerpo del Señor, el pan que se come en las comidas en comunidad no es pan sin levadura. Por ejemplo: No hay mención que el partimiento del pan con la distribución de los peces era pan sin levadura, o aquel pan que Jesús partió ante los ojos de dos discípulos después de su resurrección era pan sin levadura. Tampoco hay mención que el pan partido en Hechos 2:42, 46, fuese pan sin levadura.

¿Con relación a Hechos 20:7 donde en el primer día de la semana la “iglesia” se reunió y partieron el pan? ¿No es esto la cena del Señor realizada cada Domingo? No, esto es otro intento de convertir al pan regular en pan sin levadura, cuando en realidad no hay necesidad de pan sin levadura excepto en la fecha y celebración de Pascua. Pero el mismo verso 6 nos dice que ya los días de los panes sin levadura habían pasado. Recordemos también que el primer día de la semana es inmediatamente al terminar el día de reposo judío, al anochecer del sábado cuando se reunían por la costumbre del Banquete de David, fíjese el ambiente que se vive dentro de los discípulos: reunión, compartir, exhortación de la Palabra, etc.

Otro texto en Hechos 27:35 nos habla que Pablo tomó pan y lo partió y lo comió. ¿Era esto la Cena del Señor? Muchos creen que sí pero no sabemos en qué día de la semana él tomó ésta Cena del Señor, estaban en un barco casi a la deriva. Otra pregunta que debemos hacernos: ¿Esos acompañantes eran fieles seguidores dignos de tomar lastrada Cena? ¿Cómo sabemos que habían pan sin levadura y que éste fue el que Pablo partió y comió? ¿Por qué se refirió él a este pan como “comida” o alimento, ….incluso “sustento” en el verso 34? Note que la Cena del Señor (Según Saulo de Tarso) no tiene la función de llenar barrigas hambrientas.

Hay dos lugares donde se menciona la Cena del Señor en los escritos del Nuevo Testamento asociada con un grupo o congregación. Se encuentran en 1 Co. 10:16, 21; y 1 Co. 11:20-29. Sabemos que los primeros seguidores de Jesús celebraron ésta cena oportunamente, cada pascua año tras año como corresponde, las cosas cambiaron cuando los gentiles crecieron en número y cada vez más fueron sacando a los israelitas del movimiento mesiánico que por la amenaza romana sus vidas corrían peligro.

El término “partimiento del pan” nunca se usa en las Escrituras en asociación con la Cena del Señor. Si éste pan no es sin levadura y además no se acompaña con vino es sólo una cena compartida entre camaradas.

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¹ Cada concilio o denominación dentro del protestantismo tiene sus propios parámetros para éstas cosas.
² Ver Mateo 26:17
³ El lector debe recordar que Jesús prometió no volver a beber vino sino hasta que vuelva en su reino, ver Marcos 14:25.

Sígueme en Twitter @angelsoto

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