Devocional: Prioridades correctas
marzo 16, 2009 1 comentario
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. (Colosenses 3:2) ¿Dónde están sus prioridades? ¿Se está concentrando en las cosas de este mundo o en las cosas espirituales? ¿Si Cristo viniera mañana se estropearían los planes de usted? Lamentablemente, muchos cristianos esperan que Él no se aparezca por algún tiempo. ¡Qué comentario tan triste! Si prefiere estar en la tierra que estar en el glorioso hogar de Cristo en el cielo, entonces usted no ama su venida. Dios se aflige cuando no vivimos esperando su gloriosa presencia y estamos más interesados en las cosas efímeras de este mundo. ¿Dónde está su corazón? Es tiempo de hacer un examen minucioso de sus prioridades. Cuando verdaderamente se está agradecido por la salvación que Dios ha dado, se vive con la esperanza de la plenitud de esa salvación aun por venir. Haga suyo el deseo de Juan: “Sí, ven, Señor Jesús” (Ap. 22:20).
Devocional Diario, escrito por el Pastor John MacArthur extraido del libro:”La Verdad Para Hoy” publicado por Editorial Portavoz.
fuente: panoramadiario.com


Anoche comentaba con mi esposo algo que puedo agregar y enriquecer este devocional y es que…
Muchos comenzamos una vida cristiana en victoria, pero se encuentran derrotados después de algunos años de andar con Dios. Vivos para Cristo con emoción y entusiasmo y hacemos aquello para lo cual Él nos llamó. Sin embargo, unos años después nos encontramos marginados del combate por el reino de Dios. ¿Qué les paso a estos creyentes bienintencionados? Algunos hasta nos preguntamos: “¿Qué me ha pasado a mí?”
A menudo, nos tropezamos en la vida y la obra a la cual Dios nos había llamado por tener prioridades mal puestas. Empezamos bien, pero terminamos pobremente porque no mantuvimos “lo primero, primero.”
Para poder mantener las prioridades correctas, tenemos que mantener siempre nuestro enfoque en el propósito de Dios para nuestras vidas.
En la vida de todos hay temporadas. A menudo cuando cambian las temporadas en la vida cambian nuestras prioridades.
Yo sé que el propósito de Dios para mi vida es de amarle a Él con todo mi corazón, mi mente y mi alma. En segundo lugar, es amar a mi prójimo como a mí mismo. Mi prójimo más próximo y más importante es mi familia. Por lo tanto, tienen una alta prioridad en mi vida – más alta que el ministerio. He visto a muchos perderlo todo – su ministerio y su familia por tener mal puestas las prioridades.
Puede que cambien nuestras temporadas en la vida, pero nuestro propósito en la vida debe mantenerse constante. Y nuestras prioridades en la vida se deben construir siempre sobre el propósito eterno que Dios tiene para cada uno de nosotros.
Podemos decir que amamos a Dios de todo corazón. Pero la verdadera prueba de ese amor se va a revelar en las prioridades que hemos establecido y que continuamos afinando al ir cambiando las temporadas de la vida.
Las prioridades encuentran su expresión en el tiempo que gastamos. Debemos invertir nuestro tiempo en lo que nos es importante. Algunos lo quieren hacer, pero no se arman de valor para hacer lo que es importante.
Establecer prioridades en nuestras vidas y vivir a la luz de ellas es un acto de valor. Pero tal valor producirá la victoria en nuestras vidas diarias.